La terapia con péptidos para bajar de peso reduce la grasa y la inflamación del hígado en la enfermedad del hígado graso (MASH)
Loomba R, et al. (SYNERGY-NASH Investigators)
- En un ensayo de fase 2 se evaluó la tirzepatida —un péptido que activa los receptores de GIP y GLP-1— en 190 adultos con MASH, un tipo de enfermedad del hígado graso, además de cicatrización hepática moderada a grave.
- Tras 52 semanas, la enfermedad se resolvió (resolución de MASH sin empeorar la cicatrización) en cerca del 44%, 56% y 62% de las personas con las dosis de 5, 10 y 15 mg, frente a solo el 10% con placebo (una comparación sin medicamento activo).
- La cicatrización del hígado (fibrosis) mejoró al menos una etapa en aproximadamente la mitad de los pacientes tratados (51–55%), en comparación con el 30% con placebo.
- Esto es investigación temprana, no consejo médico; reporta resultados de grupos en un estudio controlado, no recomendaciones de tratamiento ni dosis para ninguna persona.
La MASH (esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, antes llamada NASH) es una forma grave de enfermedad del hígado graso en la que se acumula exceso de grasa en el hígado y provoca inflamación y daño; con el tiempo puede causar cicatrización (fibrosis) e insuficiencia hepática. Los investigadores querían saber si un péptido para bajar de peso podría ayudar. El ensayo SYNERGY-NASH, publicado en el New England Journal of Medicine, fue un estudio de fase 2 aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 190 adultos con MASH confirmada por biopsia y fibrosis moderada a grave (etapa 2 o 3). Los participantes recibieron inyecciones semanales de tirzepatida —un péptido que activa los receptores de GIP y GLP-1, las señales del cuerpo que regulan el apetito y el azúcar en sangre— en dosis de 5, 10 o 15 mg, o placebo, durante 52 semanas. La enfermedad se resolvió sin empeorar la cicatrización en cerca del 44%, 56% y 62% de quienes recibieron las tres dosis, frente al 10% con placebo. La cicatrización hepática mejoró al menos una etapa en aproximadamente la mitad de los pacientes tratados (51–55%) frente al 30% con placebo, y los pacientes perdieron peso de forma significativa. Estos hallazgos sugieren que actuar sobre los receptores de GIP y GLP-1 puede reducir la grasa, la inflamación y la cicatrización del hígado, lo que respalda estudios confirmatorios más grandes.
La enfermedad del hígado graso se está convirtiendo en una de las afecciones hepáticas crónicas más comunes del mundo y, hasta hace poco, no había tratamientos farmacológicos aprobados. Este estudio importa porque vincula la terapia con GLP-1 y péptidos para bajar de peso —ya muy estudiada para el peso y el azúcar en sangre— con una mejora medible en el propio hígado, incluida una reducción de la inflamación y la cicatrización confirmada por biopsia. Para el lector general, muestra que la misma clase de péptidos de la que se habla para bajar de peso se está investigando por sus beneficios a nivel de los órganos. Para los médicos nuevos en la terapia para bajar de peso, aporta evidencia controlada y basada en biopsias sobre marcadores hepáticos, y no solo sobre el peso.
Como estudio de fase 2 para encontrar la dosis, estos resultados son preliminares y no son una base para decisiones de tratamiento: el ensayo fue relativamente pequeño (190 pacientes), duró 52 semanas y excluyó a personas con cirrosis (cicatrización hepática avanzada). Se necesitan ensayos de fase 3 más grandes y prolongados para confirmar si los beneficios en el hígado y la fibrosis se mantienen y se traducen en menos complicaciones hepáticas. Este resumen es solo para fines de investigación y educación; no es consejo médico ni ofrece orientación sobre dosis. Cualquier persona con enfermedad hepática o que esté considerando algún tratamiento debe consultar a un profesional de salud calificado.